Consejos para adquirir alimentos sanos y sabrosos sin tener que gastar mucho dinero

Comer de manera saludable no implica necesariamente que tu bolsillo se vea afectado; al organizar tus menús, leer las etiquetas y adquirir frutas y verduras en temporada, entre otros aspectos, puedes tener una despensa sana sin gastar mucho dinero. Te lo explicamos a continuación.

Planifica tus menús y tus compras con tiempo

La mayor parte de la gente, cuando va a hacer la compra de su despensa, no tiene en cuenta exactamente lo que va a llevar. Puede que hagan una lista con los artículos esenciales, pero normalmente se cuelan cosas adicionales en el carrito, especialmente si son alimentos.

Antes de salir a comprar al supermercado o al mercado, intenta planificar los menús de las comidas que vas a preparar durante la semana (desayuno, comida y cena). Luego, haz una lista con todos los ingredientes que necesitarás, y asegúrate de no desviarte de ella.

Además de lo anterior, evita merodear por los pasillos, porque es probable que encuentres algún producto que compres de forma impulsiva.

Consulta las etiquetas de información nutricional

Antes de llevarte cualquier producto, adquiere el hábito de mirar los ingredientes que contiene en la etiqueta y revisarlos, considerando lo siguiente:

  • Presta atención al tamaño de la porción.
  • Examina el contenido de azúcares y grasas.
  • Evita los productos con grasas trans o ácidos grasos insaturados.
  • Evita consumir grasas sólidas a temperatura ambiente, como la manteca y la mantequilla.
  • Asegúrate de que la proteína supere a la grasa y al azúcar.
  • Confirma que los panes, cereales y pastas tengan fibra.
  • Evita el consumo excesivo de fructosa, jarabe de maíz y azúcar añadida.
  • Tómate como referencia el etiquetado hexagonal del Ministerio de Salud.
  • Si observas una gran cantidad de ingredientes que no entiendes, intenta no comprarlo.

Selecciona frutas y vegetales de temporada en mercados de la zona

Los alimentos de temporada y las frutas y verduras que se comercializan en los mercados y tianguis de tu comunidad suelen estar más frescos; además, estos tienen muchos beneficios, no solo para tu salud, sino también para tu economía, dado que resultan ser mucho más económicos.

Los productos específicos de cada estación del año, además, contribuyen a fortalecer aspectos concretos en el cuerpo humano. Por ejemplo, en invierno se requieren dosis mayores de vitamina C para fortalecer el sistema inmunológico, y la naturaleza proporciona una variedad de alimentos que son ricos en ella, como la coliflor, las mandarinas y las naranjas.

Para mantenerte hidratado en el verano, aparecen las frutas y verduras con alto contenido de agua, como la sandía, el melón, la pera, el mango, la calabaza y la zanahoria.

Adquiere especias y granos integrales a granel

Hay todo tipo de tiendas que venden productos muy nutritivos sin necesidad de una alta inversión monetaria, como las habas, los frijoles, las lentejas, el arroz integral y las nueces.

Visita los establecimientos que comercializan este tipo de granos y adquiere una cantidad grande; puedes conservarlos en tu domicilio durante un largo tiempo y, al cocinarlos, rinden mucho para usarlos en ensaladas o sopas.

Elige productos que estén maduros

Es común que las personas se enfoquen en adquirir productos que son grandes, simétricos y llamativos a la vista; no obstante, eso no asegura la calidad o el sabor. Cuando realices tus compras, intenta optar por frutas y verduras que sean más pequeñas o irregulares, o que estén más maduras. Este tipo de productos tienden a tener un mejor gusto, lo cual hará que tus comidas tengan mucho más sabor.

Si su proceso de maduración ha avanzado mucho, puedes ponerlo en el refrigerador para detenerlo un poco, cocinarlo y guardarlo para más tarde, e incluso congelarlo para emplearlo meses después, según el tipo de producto.

Selecciona cortes de carne magra que sean más asequibles

Cuando vayas a la carnicería o esa sección del supermercado, elige cortes de carne magros que sean más baratos, como:

  • Carne de res: falda o bola, costilla, pecho, bistec.
  • Carne de cerdo: se trata de chuleta, lomo, espaldilla o falda.

En cuanto al pollo, intenta adquirirlo completo; es mucho más económico que comprarlo en partes. Otra opción es elegir muslos y piernas sin piel, que generalmente son más baratos.

Conservar una alimentación más sana no tiene por qué afectar tu bolsillo. Considera nuestras sugerencias para disfrutar de comidas ricas y saludables todos los días, aprovechando la gran diversidad de productos naturales que hay en nuestro país. En sitios como heb.com.mx puedes encontrar productos para tu despensa y comparar opciones para mantener una alimentación equilibrada sin salirte de tu presupuesto.

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